El desarrollo infantil de 12 a 18 meses

El periodo de desarrollo infantil entre los 12 y los 18 meses es muy importante en lo que a autonomía se refiere. En este tiempo los bebés comienzan a caminar y a perfeccionar sus movimientos, amplían su lenguaje y continúan trabajando la motricidad fina.

A partir de ahora comenzarán a hacer las cosas por sí mismos y a explorar el mundo que los rodea.

Pueden andar si un adulto les da la mano o tiene un buen apoyo, sobre los 11 meses.

Serán capaces de caminar sin ayuda a partir del año de vida.

¿SABÍAS QUE..?
Cuando la niña y el niño comienzan a caminar lo hacen en una postura muy característica (con las piernas hacia fuera) Esto ocurre porque en este momento la cabeza y el estómago les pesan demasiado y tienen que arquear las piernas e ir con pies planos para lograr compensar y obtener algo de equilibrio. 

Sin embargo cada bebé lleva su propio ritmo y lo habitual es que la marcha se alcance entre los 10 y los 18 meses.

La posibilidad de desplazarse por sí mismos de un modo erguido abre a los bebés un gran mundo de opciones y una nueva visión de las cosas.

En este periodo sensible del movimiento ; que proporcionarles espacios donde puedan trepar escalar caminar correr en un ambiente adecuado. En 👉🏻este post 👈🏻abordamos la importancia del movimiento libre.

Nuevas posibilidades motoras

Al poder explorar su entorno de manera diferente, pondrán en marcha nuevas habilidades motrices.
Además, desde los 9 meses se ha ido trabajando el asir de los dedos índice y pulgar, de modo que, alrededor del año podrán explorar cualquier gran objeto o pequeña miga.

Los bebés, de manera incansable, manipularán lo que encuentren a su alcance; lo agitarán, golpearán, tirarán y también harán todas aquellas cosas que impliquen movimiento: comer, caminar o trepar.

Durante la manipulación empezará a mostrar preferencia por la mano derecha o la izquierda, no obstante, la lateralidad no la alcanzará hasta los 5 años. 

Importante: Es preferible ofrecer al bebé el objeto desde un punto en el que lo pueda agarrar en lugar de dárselo en la mano. De este modo su lateralidad se irá desarrollando sin estar sesgada por nosotros porque el bebé cogerá el objeto con la mano que prefiera en ese momento.

bebe manipulando juguetes

Sus gustos, y contribución 

En estos meses el peque dejará de aceptarlo todo y comenzará a manifestar su agrado o desagrado por las cosas. Mostrará de este modo que tiene voluntad propia.

Se producirán los primeros conflictos fruto de las reorganizaciones cerebrales y del modo en que el bebé comienza a comunicarse tanto con su entorno como con las personas que le rodean.

El bebé también estará interesado por los sonidos y los sabores.
 Aprovechando esta circunstancia se podrán realizar actividades sensoriales como:

🐸 relacionar sonidos de animales con su animal
🐸 ofrecerles tarros de colores diferentes
🐸 darles bolsitas de tela (cerradas) llenas de especias/flores aromáticas para que las huelan…

En esta época también podemos ofrecerles puzzles muy básicos con pomo, cestas de pelotas, sacar y meter objetos de un bote, construcciones, las primeras ceras (para trabajar la coordinación mano ojo) o actividades con tuercas y tornillos.

En torno al año y medio se pueden introducir aspectos de la vida práctica (barrer, fregar, limpiar cristales…) sin juzgar si se realizan bien o mal.

Es un buen momento para ofrecer cierta autonomía en la elección de su ropa dándoles a elegir entre dos opciones. También podemos dejar que intenten vestirse solos, para ello les ayudaremos ofreciendo ropa que puedan manejar cómodamente. 

Primero nosotros les enseñamos cómo se hace y ellos seguirán (si es su momento). La muestra de cómo hacerlo siempre de uno en uno y poco a poco.

El desarrollo del lenguaje

El desarrollo del lenguaje está muy ligado a esta etapa. En sus progresos comunicativos, al principio, los niños y niñas van a hacer uso de gestos, miradas o vocalizaciones.

En este momento es muy interesante introducir la Lengua de Signos Española para bebés oyentes(si no se ha hecho ya) como modo de conducta comunicativa eficaz inicial. 

Una vez que el bebé logré comunicarse su nivel de estrés se rebajará y su frustración por hacerse entender también. Si estáis interesados en el Lenguaje de Signos, @otanana tiene un programa precioso al respecto.

 

Según estudios realizados los bebé emplean diferentes sonidos, según los contextos, antes de vocalizar palabras. Posteriormente utilizan sonidos arbitrarios para comunicar algo concreto, por ejemplo, “taa” cuando quieren cualquier objeto. Es lo que se llaman PROTOPALABRAS

Posteriormente el bebé pronunciará sus primeras palabras. Éstas comienzan con monosílabos o duplicados de sílabas “ma” – “mamá”. Lo más común es que se provoquen con una consonante seguida de vocal.

Los sonidos que son más fáciles de pronunciar para el bebé independientemente de su lengua materna son “ma”, “da”, “pa”, “ga”.

A partir de este momento las palabras más convencionales irán apareciendo rápidamente.

Es importante tener en cuenta que cuando los pequeños empiezan a hablar las palabras que comprenden son muchas más de las que son capaces de pronunciar.

De hecho en la producción de palabras el desarrollo de aquellas que son más reconocibles es muy lento. Mensualmente los niños las niñas añaden entre 8 y 11 términos a su vocabulario.

De los 14 a los 20 meses hay un gran incremento del lenguaje receptivo y cuando se alcanzan las 50 palabras  ocurre lo que se denomina “explosión léxica”.

Entre los 18 y los 24 meses hay una transición importante en la producción del habla y el aprendizaje de palabras se incrementa muchísimo.

Según investigaciones realizadas el contexto puede ser determinante para el desarrollo del lenguaje. Los estudios revelan que las madres que hablan más a sus hijos tienen niños que adquieren el vocabulario mucho más rápido. Además la frecuencia de repetición de algunas palabras concretas en el léxico del habla materna se relaciona con el orden de aparición de estos vocablos.

 

Las primeras palabras son nombres de objetos, personas o animales. Posteriormente se referirán a acciones y por último se utilizarán términos sociales como: “hola”, “gracias” o “adiós”.

Estas primeras palabras dependen mucho del contexto; el bebé dice “perro”, pero solo cuando está el animal o dice “papá” solo cuando ve a su padre, pero en ambos casos, no los llama cuando no están presentes. 

Las holofrases caracterizan la época entre los 12 y los 18 meses. Con este tipo de lenguaje expresan con una sola palabra toda una frase.  

Por ejemplo; cuando el bebé dice “papá” señalando un coche supone que el niño adjudica un objeto a un poseedor, la frase sería: “este coche es de papá”.

Hitos principales en el lenguaje de 9 a 18 meses.

9 meses
🍭 Articula sílabas como “ca”, “ba”, “de
🍭 Pronuncia “da-da” y equivalentes
🍭 Responde a su nombre

10 meses
🍮Dice una palabra o dos (papá, mamá)
🍮Maneja los músculos bucales
🍮Da palmoteos y dice adiós
🍮Atiende a negaciones ¡no!
🍮Imita sistemáticamente
🍮Responde a su nombre y a órdenes sencillas

12 meses
🍉Dice dos o tres palabras 
🍉Reclama objetos mediante gestos y sonidos
🍉Muestra juguetes cuando se lo piden
🍉Repite alguna palabra a través de la imitación y la repetición

13 meses
🍍Aparece la jerga infantil
🍍Indica objetos

15 meses
🍒Pronuncia cuatro o cinco palabras, incluso su nombre

18 meses
🍐Nombra dibujos 
🍐Utiliza unas 10 palabras
🍐Pregunta ¿qué es esto?
🍐Muestra interés por el nombre de las cosas
🍐Nombra y señala dibujos y objetos
🍐Primeras combinaciones de 2 palabras

Explorando el mundo

En estos meses la mente del bebé empieza a tener objetivos.

Por ejemplo; querer coger un juguete que está fuera de su alcance. Y también se da cuenta de que hay varios modos de conseguirlo. 
Al principio utilizará las formas que domina, como alargar la mano de manera insistente para intentar cogerlo, pero al darse cuenta de que no le funciona probará otras opciones.

Es entonces cuando se constituyen las llamadas por Piaget reacciones circulares terciarias; es decir, repite acciones con variaciones para ver o para experimentar qué pasa.

En este momento también se consolida la permanencia de objeto, es decir, ahora cuando algo desaparece de su vista es capaz de ir a buscarlo. Sin embargo siguen cometiendo errores relacionados con el concepto del objeto y su localización en el espacio. 

 

grafica permanencia objeto

Hasta los 18 o 24 meses el bebé no entenderá que él mismo no es el único referente espacial de los objetos.

Las relaciones de causalidad también varían con respecto a los meses previos. Antes los bebés pensaban que las cosas ocurrían por algo mágico que provocaba efectos sobre su entorno. Ahora, a partir del año, los bebés comienzan a anticipar acontecimientos y saben seguro el resultado que van a obtener.

Por ejemplo; si ve que mamá va a la cocina van tras ella y señalan el plato de comida o se anticipan a la rutina del baño y empiezan a hacer gestos en cuanto ven que se abre el agua del grifo. 

Como hemos visto estos son meses muy intensos. En estas tablas se observa de modo muy general los avances del bebé. Estas son edades promedio y hay mucha variabilidad individual en esos logros.

En el siguiente video encontraréis parte de un documental muy interesante a cerca del proceso de inicir a andar de los bebés.

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